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LA PISTA DEL HONGO CULPABLE DE UNA HAMBRUNA


¿Alguna vez oíste hablar de la gran hambruna de la papa? Fue una época trágica en la historia de Irlanda, cuando una plaga acabó con sus cultivos de papa durante los años de 1845, 1846 y 1848, período en el cual más de un millón de personas murieron de hambre y de enfermedades causadas por la desnutrición.

Cerca de 800.000 personas fueron expulsadas de sus casas, pues al fracasar sus cultivos no pudieron pagar la renta, en tanto que casi dos millones de irlandeses abandonaron su patria, emprendiendo travesías por barco en las que muchos murieron, para intentar rehacer su vida en otros países, especialmente los Estados Unidos. La plaga que acabó con los cultivos de papa la originó un hongo, Phytophthora infestans.

Muestras de la roya de la papa irlandesa pueden arrojar luces sobre el asesino de cultivos

Una investigadora está recogiendo muestras de hojas de plantas de papa preservadas durante 150 años e inspeccionándolas en busca del ADN del hongo. La técnica de recuperación de ADN que ha desarrollado puede ser útil para detectar P. infestans en las semillas de papa antes de que sean plantadas, lo que ayudaría a prevenir la roya de la papa.

El hongo todavía se pasea por muchos países, originando enfermedades en los cultivos de papa; de hecho, una nueva cepa aun más destructiva que la irlandesa de 1840 amenaza hoy los cultivos de papa en Rusia.

Ultima variedad de la roya de la papa amenaza los cultivos rusos

Nunca ha habido un brote tan devastador y extendido como aquel de la hambruna irlandesa. Hay muchas razones que explican por qué el hongo causó tanta destrucción en Irlanda a mediados del siglo XIX. Una de ellas es la forma en que se cultivaba la papa. Si alguna vez ha guardado papas durante mucho tiempo, habrá notado los retoños que emergen de sus "ojos". Puedes cultivar toda una planta de papa si cortas uno de estos "ojos" y lo plantas. La nueva planta será una copia exacta o clon de la que le dio origen.

Esto es lo que se llama propagación vegetativa y es la forma en que se cultivaba la papa en Irlanda en aquella época (la papa es originaria de Sur América y fue llevada a Europa en el siglo XVII). Sin embargo, las papas originales y por lo tanto casi todos sus clones no tenían la habilidad natural para combatir P. infestans, así que cuando el hongo prendió se extendió como un incendio voraz por todo el país.

El hongo también afectó los cultivos de otras partes de Europa, pero ningún otro país dependía tanto de la papa. Los campesinos irlandeses dependían fundamentalmente de la papa como fuente de alimento. La papa era el componente principal de sus comidas y, en ocasiones, el único alimento presente en la mesa porque este cultivo tiene la mayor producción por acre de terreno. Así que cuando el hongo apareció, los campesinos se quedaron sin alimento, excepto yerbas y rastrojo. Es como si hoy bombardearan todos los supermercados de tu ciudad y no tuvieras donde comprar alimentos.

Aunque era evidente para todos que los cultivos perecían, nadie podía imaginar por qué. Algunos culparon a los pobres de la plaga. Otros pensaron que era obra del demonio y la combatieron esparciendo agua bendita en los campos para tratar de expulsar al diablo. Otros creyeron que la tierra sencillamente se había cansado por sobreproducción.

Otra explicación delirante que se dio fue que los trenes que cruzaban el territorio irlandés descargaban electricidad sobre los cultivos y ésa era la causa de la plaga. No fue sino hasta 1861 que Anton De Bary, considerado hoy como el pionero de los modernos estudios sobre plagas agrícolas, probó que el hongo había sido el causante de la roya irlandesa. Actualmente, P. infestans se controla con la aplicación de plaguicidas y un mejor manejo de los cultivos.